domingo, 14 de octubre de 2007

Miguel Bosé - El hijo del Capitán Trueno

El hijo del Capitán Trueno
nunca fue un hijo digno del padre,
salió poeta y no una fiera,
hijo de su madre.

El hijo del Capitán Trueno
no quiso nunca ser marinero,
no se embarcaba en aventuras,
levantaba dudas.

El hijo del Capitán Trueno
tenía un algo que le hacía distinto,
distinto como cada quien es,
de lo nunca visto.

Y se pasaba horas entre las ballenas
y se hibridaba solo y siempre con sirenas
y apoyado en el faro cantaba así.

En el océano me pierdo,
veo el océano y... no sé,
tan increíblemente inmenso,
tan respetable
que no navegaré,
no navegaré.

No navegaré.

El hijo del Capitán Trueno
tenía al menos un anillo por dedo,
y en cada oreja un pendiente,
sí... pero ¡Qué valiente!

El hijo del Capitán Trueno
tenía fama y mucha pinta de raro,
y a todo el mundo le hizo ver
que eso no era malo.

Y así que le encantaba estar entre ballenas
y se especializaba en conquistar sirenas,
y de noche en el faro les cantaba así.

Y se pasaba horas entre sus ballenas,
con arte seducía a todas las sirenas.
desde lo alto del faro les cantaba así, así, así...

En el océano me pierdo,
veo el océano y... no sé,
tan increíblemente inmenso,
tan respetable
que no navegaré,
no navegaré.

No navegaré,
no navegaré,
no navegaré,
no navegaré...

Miguel Bosé - Sereno (2001)



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