lunes, 27 de abril de 2009

El Príncipe de la Noche de Swolfs

Hacía bastante tiempo que no disfrutaba de una historia de vampiros que fuera de corte clásico. Que tuviera ese regusto a Hammer, a Bela Lugosi y a Christopher Lee. Sí que tengo recientes otras obras de vampiros más contemporáneos como Volunteer o Bite Club, pero volver a los estereotipos de vampiro contra cazavampiros y de sensualidad vinculada al vampirismo ha sido, aunque pueda parecer extraño, algo refrescante.

Pero decir clásico no quiere decir aburrido, ni siquiera predecible, ni mucho menos falto de originalidad. Swolfs puede que haga uso de los más clásicos ambientes e historias de vampiros, pero se las arregla para transmitir perfectamente el odio y la maldición que relacionan a generaciones de cazavampiros con su verdugo y a la vez presa. Esto lo consigue con una medida evolución de la historia a partir de un personaje principal (de principios de siglo XX) y otra a modo de flashback que narra la de alguno de sus antecesores (principalmente la de uno diferente por cada álbum). El protagonista irá poco a poco creyéndo lo que el legado familiar y unos atormentados sueños le van transmitiendo, y la experiencia de sus antepasados le lleva a enfrentarse al vampiro.

Esta original forma de contar la trama, hace que cada álbum narre al menos una historia más o menos completa de algún antepasado, mientras que la del incrédulo protagonista y nuestro vínculo con él va progresando a lo largo de los números.

El dibujo de Swolfs es magnífico, y aunque hace uso en más de una ocasión a esa incómoda ruptura narrativa que es la típica y molesta flechita de dirección de la lectura, lo compensa con unas páginas equilibradas, un color cuya gama va de la mano del contexto en que nos encontremos en cada caso, y una descarada sensualidad que las vampiresas desbordan en cada viñeta.

Nota aparte para la edición de esta Colección Integral de Glénat, que ha rectificado rápidamente su error con el Triángulo Secreto, y que por un precio ajustado (como el tamaño del ejemplar, todo sea dicho) mejora su oferta con un mejor papel sin transparencias y con una tapa dura por el mismo precio. Ya está en la tienda (y en mi casa, pero ese no lo podréis tener) la siguiente entrega de la colección, El Tercer Testamento, y el mes que viene el Peter Pan de Loisel. Cuando anuncien el resto de entregas veremos si la colección sigue siendo un fijo como ya lo es por el momento.



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2 comentarios:

Werewolfie dijo...

Este integral es casi un regalo; vale que es pequeñito, pero con su tapa dura y todo sale a 4 euros el álbum. Pero claro, eso tampoco es lo importante: lo bueno es que la serie, como bien dices, está la mar de bien, muy bien dibujada y sobre todo, ambientada. Yo soy fan de las pelis clásicas de la Hammer, y sí que recuerda a ese rollete de serie B... La recomendé en mi lista para regalar en el día del libro y todo...

Saludines.

FranciX dijo...

La verdad es que es una gozada poder disfrutar de una obra así de un tirón.

A los detractores del formato, no puedo sino darles la razón en que el tamaño reducido empobrece el trabajo de los artistas, y que también cuesta más leer las letras cuando hay mucho texto... pero de otra forma difícilmente se acercaría tanta gente a estas historias y posiblemente eso hace que la tengamos ahora entre manos. Además, para los casos de El Tercer Testamento y Peter Pan, siempre está la elección a mayor tamaño... Si alguna de ellas me gusta mucho, pero realmente mucho, no descarto buscarla en su primera edición, pero mientras tanto me conformaré con esta.

Estoy deseando conocer las próximas entregas...

Y saludines a ti también mi peluda amiga ;-)

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