lunes, 18 de mayo de 2009

Las aventuras de Max Fridman: Rapsodia Húngara

Este fin de semana he vuelto a releer La Rapsodia Húngara que marca el inicio de las aventuras de Max Fridman de Vittorio Giardino. Ya en su día me sorprendieron y aún hoy me parecen uno de los mayores exponentes del cómic de espías que se pueden ver en las librerías. Dajando a un lado la lenta producción de la serie (cinco tomos publicados desde 1983), el trabajo tanto argumental como gráfico de Giardino es embriagador. Ambientada en la Europa de finales de los años treinta, Max Fridman es un espía francés retirado que se verá envuelto en nuevas aventuras muy a su pesar, y en las cuales, el autor mostrará un especial cuidado por el detalle arquitectónico e histórico.

La personalidad del protagonista se aleja de los estándares fríos y amorales a los que estamos acostumbrados, se ve cuidada hasta el más mínimo detalle (no en vano podemos observar el claro parecido físico de Fridman y Giardino). Ya desde su estatus de agente retirado y su reticencia a volver a la acción, la forma en la que le chantajean para que lo haga, se diferencia de otros famosos espías. Sin más excelencias que las de una mente despierta y una casa a la que volver, Fridman se las tendrá que ver con todas las facciones envueltas en una intriga de espías en la Europa pre-bélica de Hitler.

Además el apartado gráfico, despierta todos los recuerdos de un dibujo clásico europeo y es cuidado hasta el más mínimo detalle, explícito y documentado, en lo que creo que es la encarnación más destacada de la línea clara en toda Europa.



La línea clara (proviene de la terminología Klare Lijn, dibujo al hilo en holandés) consiste esencialmente en depurar el dibujo, empleando un trazo lineal continuado, que potencie los ángulos y rechaza toda sombra o volumen susceptibles de alterar la legibilidad del conjunto. El término se acuñó para Hergé, y ha tenido un gran número de ilustres seguidores como Jacques Tardi o Edgar Pierre Jacobs, y en España otros como Alfonso Font o Daniel Torres, pero para mí el actual rey de la línea clara es Vittorio Giardino.

Según parece, el método de dibujo de Hergé (Georges Remi) consistía en un proceso iterativo de auto-calcos de sus dibujos iniciales que acababan con las líneas justas que quería su autor, prescindiendo siempre de las sombras o volúmenes que pudiera haber introducido inicialmente.

Las Aventuras de Max Fridman publicadas incluyen una saga de tres albumes que transcurren en la guerra civil española (los tres últimos):

Rapsodia Húngara (1983)
La Puerta de Oriente (1986)
No Pasarán (1999)
Río de Sangre (2002)
Sin Ilusión (2008)

Además otras obras interesantes del autor son Sam Pezzo, Jonas Fink y el erótico homenaje a Winsor McCay, Little Ego. Todas ellas obras para disfrutar.



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